UN DATO MÁS SOBRE LO ANTERIOR




Los resultados de la diferenciada son mejores
 Cuatro datos académicos que avalan su eficacia




1) Frente a un fracaso escolar promedio en torno al 30%, las cifras de fracaso escolar en los colegios que ofrecen educación diferenciada oscilan entre el 5% y el 8%. 2) En Gran Bretaña, tres de los cuatro mejores colegios del país son “single-sex”. 3) En los EEUU, sólo el 2% de las chicas estudia en centros diferenciados, pero luego representan un tercio de las directivas en las 1.000 mayores empresas. 4) En Navarra, dos de los tres colegios con mejores resultados en selectividad son centros diferenciados. ¿Son todo ventajas? Seguramente no. Usted no esta de acuerdo. Tiene su propia opinión. Nunca llevaría a sus hijos a un centro de educación diferenciada. Vale, pero no lo imponga a los demás. Que de lo que se trata en el fondo no es de defender la educación diferenciada ni la mixta, sino la libertad de elegir entre una u otra.

Utilizar el dinero de todos para castigar al que piensa diferente
Frente a estos cuatro datos, cuatro elementos absurdos de esta polémica. 1) Que la izquierda judicial, en el fondo, venga a avalar la vieja política de tratar de convertir los centros públicos, que deben ser neutrales (o no, pero entonces libremente elegidos así por los padres), en una red de colegios con ideario progresista. 2) Que el gobierno recaude el dinero de todos, sean cuales sean sus ideas, y a la hora de repartirlo discrimine y segregue en función de la ideología, castigando y excluyendo a los que no piensan como él. 3) Que el gobierno dificulte en vez de facilitar el libre acceso a los colegios que mejores resultados académicos obtienen y que ostentan menores tasas de fracaso escolar. 4) Que para poder elegir la educación de los hijos de manera realmente libre haya que tener un elevado nivel de ingresos (el que paga un colegio privado paga antes y además la educación pública). Solución a todo lo anterior: cheque escolar. No podrá imponer a nadie ningún modelo educativo, maldita sea, pero a usted tampoco nadie se lo impondrá jamás.

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