Sobre la investigación con células madre y el premio Nobel
El último Nobel de Medicina lo gana un científico que no aceptó que para curar enfermos haya que destruir embriones y creó células madre no embrionarias… lo que nos lleva a cierto articulo de octubre del 2009 firmado por los citados



Hasta hace muy poco tiempo, que alguien osara cuestionar la investigación con células madre embrionarias le colocaba al nivel de un torturador medieval de la inquisición afiliado a las SS. Para que alguien se hiciera ninguna pregunta ética respecto a la eliminación de embriones necesariamente hacía falta que se tratara de una mala persona, pero también de un retrasado mental y un ignorante cuyos planteamientos habían quedado supuestamente desfasados por la ciencia. Es más, la futura curación de todas las enfermedades humanas y casi la felicidad universal pasaba prácticamente por la eliminación de todos cuantos embriones humanos fueran necesarios. Cualquier planteamiento levísimamente diferente a éste era anticientífico y puro fascismo… Ojalá todo esto fuera una mera caricatura de lo que se dijo.
El Premio Nobel que no quería eliminar embriones
Es probable que la inmensa mayoría de las personas que repiten como loros que oponerse a la eliminación de embriones para la investigación con células madre es anticientífico no tengan ninguna cualificación científica en absoluto. Desde luego no es probable que nadie que le pueda llamar a usted reaccionario tenga un premio Nobel de Medicina bajo el brazo. La acusación de anticientífico en su boca es como la de hereje en otro tiempo. En realidad se encuentra bastante difundida en nuestra sociedad la costumbre de calificar las ideas propias como “científicas” para justificar el hecho de que sean indiscutibles. Por todo ello resulta especialmente significativo que uno de los dos últimos premios Nobel de Medicina, el doctor Shinya Yamanaka, haya recibido este galardón precisamente por haber cuestionado el uso de células madre embrionarias y haber iniciado una investigación alternativa. Esta investigación permitió conseguir células madre iguales en todo y con la misma potencialidad que las embrionarias pero con células adultas y sin tener que destruir ningún embrión humano. El doctor Yamanaka ha dejado obsoletas a las células madre embrionarias y ha sido capaz de reconciliar los avances científicos con la ética.
Cuando entrevistado por el New York Times se le preguntaba cómo empezó su investigación, Yamanaka respondía que Cuando miraba un embrión, enseguida veía la poca diferencia que había entre él y mis hijasentonces pensé que yo no podía permitirme destruir embriones para investigar. Tenía que haber otra posibilidad.


 Vigo