ESCRIBE QUIEN ESTUVO ALLÍ



Mon, 29 Jul 2013 01:38:13 -0300
 NUESTRA CONQUISTA HA EMPEZADO EN COPACABANA





Queridísima familia:
 Estamos todos. Y estamos reventados. A quién vamos a engañar? Lo hemos dado todo y esta noche da igual dormir en suelo o en arena o en colchón o en avión (ya tenemos a algunos de vuelta), porque dormiremos como angelitos. ¡Qué gusto poder dormir así! La jmj Río2013 acaba de empezar por todo el mundo, porque los tres millones de afortunados que hemos disfrutado de estos días, volvemos ahora a nuestras casas, amigos, universidades, trabajos y copas...
Para que nadie pierda detalle, el viernes estuvimos en Copacabana, típica playa de Río, donde hemos estado los últimos días porque se inundó Guaratiba. El Santo Padre ha llegado siempre en helicóptero al fuerte de Copacabana, que está en el extremo de la playa contrario al escenario, y ha ido en papamóvil a lo largo del paseo marítimo. Cada uno ha hecho lo que ha podido para verle de cerca, o en su "primera fila". Ana se subió, en pleno "subidón", a un contenedor y de ahí al techo de uno de los baños públicos y disfrutó de bastante más tiempo para ver lo contento que iba el Papa Francisco. Claro que, Luis y María le habrán visto mejor cuando disfrutaron del pase vip, o Don Josepe con otros tres espabilados que fueron hasta primera fila (larga historia: 4 km de playa).
El viernes rezamos el Vía Crucis. En la ciudad de Brejo da Madre de Deus, todos los años se realiza un espectáculo de la Pasión de Cristo con 500 actores en una réplica de Jerusalén, es el teatro al aire libre más grande del mundo y de ahí que las estaciones de este Vía Crucis preparado expresamente para el Santo Padre fueran pequeñas representaciones. Los protagonistas que leían la meditación sobre la Pasión fueron, entre otros, una pareja de novios, un paralítico, un preso, una voluntaria de un centro de dependientes químicos... En un escenario como es Copacabana, donde desde la orilla, de noche, se ve al Cristo Redentor iluminado, los cariocas (gentilicio de Río de Janeiro) nos llevaron de nuevo al encuentro que tuvo Simón de Cirene con Jesús cargando la Cruz. El Papa nos preguntó que si en nuestra vida somos cireneos o más bien un poquito Pilatos…
Volvimos a nuestro rinconcito en suelo cada uno donde le toca, cole otro cole o casita…
El sábado, después de nuestra hora Santa con nuestro CORO y la Misa nos encaminamos a Copacabana de nuevo. Breve paréntesis: CORO, en mayúsculas, porque hemos aprendido estos días a rezar también cantando y nos han hecho disfrutar.
Primer objetivo: conquista de territorio y marcar bien las fronteras, porque 96 tumbados son muchos y necesitábamos nuestro rinconcito de arena. Cuatro banderas de España bien colocadas con otras banderitas del Papa y muros de arena bastaron. Y una vez establecidos: hippies en el paseo marítimo, baño, olas enormes, fotos, comida... típico día de playa, aunque no tan típico, estábamos esperando al Papa. 
La vigilia: es de noche ya se ve la luna, y el Santísimo Sacramento al final de la playa, tres millones de jóvenes de rodillas y en silencio... 
... podéis imaginar todas las gracias que teníamos que dar por estar allí (hay muchos jóvenes en el mundo, pero yo estaba allí), tantas cosas que nos preocupan o deseamos para nosotros y vosotros, claro (siempre os tenemos presentes) y un largo etc. lleno de matices según cada uno. Esperamos no olvidarlo.

Pasar la noche en esa playa... ¿qué mejor sitio? Guitarras, cervezas, comida, risas, llantos, sueño, baño (para los valientes, porque calor no hacía), más risas, y algún que otro ronquido... No puedo dejar de contar que tuvimos un momento de mucha tensión. Tuvimos que proteger nuestras fronteras porque llegaban mareas de personas que buscaban inocentemente buenas posiciones a las 20,00. Qué graciosos!! No es preocupéis, no hubo Gibraltar. Resistimos como campeones, estábamos curtidos de la experiencia de Madrid, y dormimos muy bien.
Esta mañana al despertar, la Misa de envío y la despedida del Santo Padre. En la homilía ha concluido con una idea que ha repetido varias veces (léase con acento argentino): "id, sin miedo, para servir", era la conclusión al comentario de las lecturas porque dijo: Cristo cuenta con cada uno y además va a estar con cada uno "todos los días hasta el fin de los tiempos".
Esto explica que la jmj empiece ahora: preparaos, mañana volvemos y vamos a seguir pasándolo bien.



 Opus Dei, Vigo