RESUMEN DE UNA ENTREVISTA


El Papa aborda los escándalos en la Iglesia en su primera entrevista

VERÓNICA GOYZUETA / ENVIADA ESPECIAL RÍO DE JANEIRO
Día 29/07/2013 - 18.20h

En declaraciones al canal brasileño de TV Globo, afirma que «hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece»





 El Papa Francisco, durante una entrevista en la televisión brasileña
El Papa Francisco concedió su primera entrevista mundial desde que asumió el Pontificado, a uno de los programas de mayor audiencia de la televisión brasileña. La entrevista de 30 minutos al programa Fantástico, de la cadena Globo, fue transmitida horas después de la partida de Francisco y del cierre de la Jornada Mundial de la Juventud.
Francisco habló abiertamente de varios asuntos como los escándalos del Vaticano, el desempleo de los jóvenes en Europa, su seguridad y sobre cómo la Iglesia debe trabajar para no perder fieles.
La entrevista comenzó con mucho humor de Francisco sobre larivalidad entre argentinos y brasileños. Dijo que había sido recibido con un afecto que no conocía, y que la rivalidad estaba superada. «Hemos negociado bien. El papa es argentino y Dios es brasileño», bromeó.

«Dios pide a la Iglesia mayor simplicidad»

Sobre su simplicidad, el Papa declaró que al pueblo le ofende mucho al corazón, cuando los que están consagrados viven una vida de lujo. «Se lo digo a los párrocos, es necesario que tengan un auto, pero que sea modesto. Creo que Dios le pide a la Iglesia mayor simplicidad».
Sobre vivir en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, Francisco contó que prefiere compartir la vida con otros padres, almorzar en el comedor común, encontrarse con gente y que eso le hace bien y evita que gaste mucho dinero con psiquiatras. «Me quedé en Santa Marta por razones psiquiátricas. Porque la soledad no me haría bien».
Sobre su seguridad y los momentos tensos que se vivieron en Brasil cuando se aglomeró gente sobre su auto, Francisco dijo que nunca tuvo miedo. «Yo no tengo miedo. Soy inconsciente, pero no tengo miedo, sé que nadie se muere en la víspera», comentó. El Pontífice relató que cuando vio en Roma el papamóvil con vidrios, pidió que los retiren. «Yo no puedo venir a ver a este pueblo que tiene un gran corazón, en una caja de vidrio. Quiero acercarme a la gente, tocarla», afirmó.
El Papa agradeció al equipo de seguridad del Vaticano y de Brasil y se disculpó por ser un indisciplinado. «Puede suceder que alguien me dé una trompada, puede suceder», dijo Francisco, enfatizando que para él o es todo o nada. «O uno hace el viaje a lo que tiene que hacer o no hace nada».
Sobre la disminución de fieles en la Iglesia católica, Francisco citó un caso de un municipio argentino que no tuvo sacerdote durante 20 años. Cuando llegó el nuevo sacerdote, una feligresa fue a buscarlo muy molesta, diciendo que había tenido que ir al pastor. Llevó al sacerdote a su casa y le mostró que tenía una imagen de una virgen escondida. Francisco dijo que las personas tienen necesidad del evangelio y que este episodio muestra la falta de cercanía de la Iglesia. «La Iglesia es madre. Ni usted ni yo conocemos ninguna mamá que se comunica por correspondencia», le dijo al periodista.

Escándalos de corrupción

En relación a los escándalos de corrupción que salieron a la luz en el Vaticano, conocidos como Vatileaks, Francisco señaló que en la Curia Romana hay muchos santos, gente de Dios que ama a la Iglesia, pero que hace más ruido un árbol que cae, que un bosque que crece. «Ahora estamos con uno uno, de 10 o 20 millones de dólares de un monseñor. Bonito favor le hace a la Iglesia este señor», criticó el Pontífice.
Francisco dijo que nombró una comisión para encargarse de problemas como el Vatileaks, que comenzaron a discutirse durante el cónclave, y que ya tienen muchos documentos que serán analizados en reuniones que comienzan en octubre. El Papa declaró que la reforma de la curia es algo muy serio y que la Iglesia siempre tiene que reformarse. «Hay cosas que servían para el siglo pasado y que ahora se tienen que acomodar», explicó.
Sobre las protestas de jóvenes en Brasil, Francisco dijo que no conoce los motivos, pero aseguró: «Un joven que no protesta, no me agrada». Explicó que ellos tienen ilusión, son más espontáneos, y tienen más energía para defender sus ideas. «Un joven es esencialmente inconformista. Y eso es muy lindo» concluyó.

 Opus Dei, Vigo