LO MANDA UN AMIGO



Navidad 2013.
 El deseo eficaz de una feliz Navidad debería ir acompañado de unas cuantas claves que la hagan posible en la práctica, independientemente de los sucesos externos, que poco o nada tienen que ver con la verdadera y auténtica felicidad.



Pretendo ofrecer por lo tanto, diez claves para una felicidad real en estas fiestas, y a lo largo del año 2014:
1.          La felicidad es una puerta, que por suerte, se abre hacia afuera.
2.          Sólo es posible ser feliz cuando no se tiene todo y sabemos amar lo que tenemos.
3.          El que no sabe ser feliz en lo pequeño de cada día no lo será nunca.
4.          Buscar la felicidad es señal de no tenerla. Dícese de un príncipe que reunió en su corte una asamblea de sabios para que cada uno ofreciese una propuesta acerca de cómo alcanzar la felicidad. Uno de los doctos la cifraba en los gustos. Otro, en un agregado de todos los bienes, honras, placeres, riquezas, poder, mando, salud, sabiduría, hermosura, gentileza, dicha y amigos con quién gozarlo. Un tercero, en cambio, en no desear nada. Uno distinto decía que es feliz el que antes fue desdichado. Aún otro, que sólo el que sabe es feliz. El siguiente añadió que no se suele ver la alegría en el rostro del sabio… Por fin, aprovechando una pausa, el loco o bufón de la corte –que nunca falta- añadió: “De verdad, señor, que estos vuestros sabios son unos grandes necios, pues andan buscando por la tierra lo que está en el cielo. Y dicho esto, que no fue poco, dio las puertas afuera.” “Gracián. El Criticón”.
5.          La clave de la felicidad no está en su actual posesión, sino más bien en la esperanza. Como todavía no somos lo que seremos, esperamos ser felices.
6.          ¡Dime qué vida llevas y te diré qué felicidad esperas!
7.          La felicidad consiste en la posesión de lo que conviene más adecuadamente sin temor a perderlo.
8.          La corona de la felicidad es la alegría.
9.          Sólo quién sabe ser feliz en el día a día de su vida podrá ser feliz eternamente.
10.      Sin visión sobrenatural la felicidad es una utopía.
En definitiva, para poder ser feliz en estas fiestas, en el año próximo y siempre, tenemos que ser capaces de aprender a disfrutar de todo aquello que se nos da, sabiendo valorar que resulta ser infinitamente más de lo que nosotros podemos dar, en nuestra precaria indigencia.
Espero que este pensamiento de fondo sobre la felicidad, te permita jugar todo a partir de ahí y así ser feliz, ahora con la relativa felicidad de esta tierra y después… para siempre.
Con todo cariño,
Agustín Gándara.
Vigo