UNA EXPLICACIÓN MUY CLARA

Explica cómo ve a Francisco en la Curia 2 años después
Gänswein, el asistente de Benedicto: «Una supuesta intervención del Papa emérito es pura invención»
El arzobispo Georg Gänswein, asistente personal del Papa Benedicto y Prefecto de la Casa Pontificia ha hablado en una entrevista en el suplemento Christ und Welt del diario alemán Die Zeit de las relaciones del Papa Francisco con la Curia y los medios y también del Papa emérito. Niega que Benedicto XVI haya recibido a cardenales durante el Sínodo de la Familia o que haya intervenido de ninguna manera.
Las 15 enfermedades espirituales
      Gänswein explica que la charla de Francisco sobre 15 “enfermedades espirituales de la Curia” le hicieron pensar. Él tenía una copia escrita pero no se la había leído hata que Francisco empezó a predicar y a enumerar enfermedades: “esto se va a poner interesante”, recuerda haber pensado, “y se puso cada vez más interesante”. 
     “Normalmente el Papa usa la recepción de Navidad para repasar el año que acaba y mirar hacia el que viene. El papa Francisco prefirió poner un espejo ante la conciencia de cardenales y obispos, incluyendo a unos cuantos ya retirados”, apunta Gänswein.
      Cuando el Papa habló de la “enfermedad del acumular” y puso el ejemplo de un jesuita que en una mudanza se llevó muchísimas cosas que había ido acumulando, Gänswein pensó en las cajas que tiene amontonadas y aún sin abrir en su nueva residencia con Benedicto desde que el Papa emérito se retiró en febrero de 2013. “Pero no veo un signo de enfermedad en este caso”, concluye tras autoexaminarse.
       Gänswein explica que muchos en la curia se preguntaron por la razón de dedicar el encuentro navideño a ese repaso de fallos humanos. Algunos reaccionaron con “sorpresa”, otros con “shock”, otros con “incomprensión”.
      “El Papa Francisco lleva dos años en ejercicio ya, y conoce la Curia bastante bien. Obviamente consideró necesario hablar claro y llamar al examen de conciencia”, comenta el arzobispo alemán, y considera que tiene que ver con la formación jesuita de Francisco.
     “Durante el discurso yo podía imaginarme los titulares en los medios: El Papa castiga a los prelados de la Curia, el Papa les lee las normas a sus colaboradores… Tristemente, desde fuera da la sensación de que hay un abismo entre el Papa y la Curia. Esa impresión es engañosa y no refleja la realidad”.
Francisco: estilo y dirección
     “El Santo Padre es un hombre de extraordinaria creatividad, con vivacidad latinoamericana”, añade. "Desde el principio ha dejado claro que hará de forma distinta las cosas que ve distinto”.
     Gänswein cree que el Papa Francisco ha marcado la dirección de su pontificado con la carta apostólica Evangelii Gaudium como “una brújula”. 
     “La prioridad es la misión, la evangelización. No la autoreferencia y el mirarse el ombligo, sino compartir el Evangelio con el mundo: ese es el lema”, dice Ganswein respecto a las directrices de Francisco.
Francisco y la prensa
     Sobre los problemas de comunicación que surgen con algunas declaraciones de Francisco, Ganswein admite los hechos como son. “Ha habido, es cierto, casos en los que el portavoz vaticano ha tenido que clarificar temas tras publicaciones específicas. Las correcciones son necesarias cuando ciertas declaraciones llevan a equívocos que pueden recogerse de ciertos sitios”.
     Con todo, Ganswein cree que “Francisco trata con los medios en ofensiva, usándolos intensivamente, directamente. También los usa con habilidad”.
     Cuando le preguntan cuáles son los consejeros más cercanos a Francisco responde: “Es una pregunta que siempre se hace por ahí. Yo no lo sé”.
Sínodo y doctrina
    Sobre los supuestos conflictos entre doctrina y cuidado pastoral en el Sínodo de la Familia, el Prefecto de la Casa Pontifica dice que “doctrina y cuidado pastoral no se oponen, son como gemelos; el Papa es el primer garante y guardián de la doctrina de la Iglesia y al mismo tiempo el primer pastor”.
     También niega que el Papa Francisco enseñe cosas contrarias a las de su predecesor.
     “No conozco ninguna afirmación del Papa Francisco que sea contraria a las de su predecesor. Eso sería absurdo, además. Una cosa es enfatizar los esfuerzos pastorales con más claridad porque la situación lo requiere. Otra, completamente distinta es hacer cambios en la doctrina. Lo sustancial en los sacramentos no se deja a la discreción de los pastores sino que fue dado a la Iglesia por el Señor. Y eso es cierto también en el sacramento del matrimonio.”
Benedicto no ha intervenido
     Ganswein niega que sean ciertos los rumores de cardenal visitando a Benedicto durante el sínodo pidiéndole intervenir. “No ha habido tal visita al Papa Benedicto. Una supuesta intervención del Papa emérito es pura invención”, asegura tajante.
     Sobre los círculos que quieren presentar a Benedicto, el Papa emérito, como “un antipapa” especifica que “no son círculos tradicionalistas los que intentan eso, sino algunos representantes de la profesión teológica y algunos periodistas. Hablar de un antipapa es simplemente estúpido y también irresponsable, es ir a una piromanía teológica”.
     Ganswein también niega que la edición de correcciones a trabajos de Benedicto de 1972 publicada durante el Sínodo buscase afectar los debates, ya que la coincidencia era casualidad. “Cualquier persona informada sabía que el Papa Benedicto ya no compartía las conclusiones de aquellas aportaciones desde 1981, eso es más de 30 años”, añade.
     También comenta que el Papa emérito sigue firme en su voluntad de vivir “oculto del mundo”. “Cuando está presente en eventos eclesiales importantes es porque le ha invitado personalmente el Papa Francisco, por ejemplo en el consistorio de febrero, la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII en abril y la beatificación de Pablo VI en octubre”. Ganswein pone el ejemplo de una invitación a una inauguración en la Universidad Urbaniana a la que no fue, aunque envió un mensaje. 
     Benedicto XVI, asegura su asistente, “está en paz consigo mismo y convencido de que la decisión [de retirarse] era necesaria y correcta. Fue una decisión de conciencia, muy rezada, muy sufrida, en la que el hombre está sólo ante Dios”. 
     Ganswein reconoce que al principio a él mismo le costó mucho aceptar internamente esa decisión de Benedicto, pero ahora, dice, “hace mucho que esa lucha interna acabó”. 
     “El día de su elección como Papa [de Benedicto] yo prometí ayudarle in vita et in morte. Por supuesto no pensé entonces que fuera a retirarse, pero la promesa permanece aún, válida”. 
Tratar con el pueblo
     Preguntado sobre si se siente como un “pastor sin rebaño” al ser un arzobispo en la Curia responde: “Sí, a veces. Pero cada vez recibo más invitaciones a confirmaciones, misas de aniversario y otras celebraciones. Al principio respondía a la defensiva y aceptaba pocas. Pero recientemente eso ha cambiado. El contacto directo con los fieles es muy importante. Por eso acepto tareas pastorales cuando es posible y compatible con mis otras obligaciones. Eso es bueno y necesario, y es la mejor medicina contra una de las enfermedades de la Curia que mencionó el Papa Francisco: el peligro de convertirse en un burócrata”


Opus Dei, Vigo