CRISTIANOS PERSEGUIDOS

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Entrevista a Bashar Matti Warda, Obispo caldeo de Ainkawa
«El Gobierno kurdo ha abierto las fronteras a los cristianos»
AIN.- En una entrevista con AIN, el obispo caldeo de Ainkawa, Bashar Matti Warda, cuenta su situación y cómo se está preparando para recibir a más refugiados.

 Excelencia: ¿Cuántos refugiados han recibido en su diócesis?
Bashar Matti Warda: Actualmente nos ocupamos de aproximadamente 400 familias cristianas, que han venido aquí desde comienzos de junio, procedentes de la región de Mosul. Entre ellos se encuentran caldeos, cristianos sirio-ortodoxos y sirio-católicos. El Gobierno kurdo ha abierto las fronteras a los cristianos, mientras que los musulmanes venidos de las regiones afectadas por ISIS solo tienen algo así como un permiso provisional de residencia.

¿Por qué diferencian los kurdos entre musulmanes y cristianos? 
Bashar Matti Warda: Cuando preguntamos al Gobierno de la región, dejamos claro que las familias cristianas no tienen intención de regresar; pero los musulmanes sí quieren hacerlo. Los kurdos respondieron que por supuesto verían mejor que los cristianos pudieran quedarse en su patria, donde tienen posesiones; pero en esta situación les facilitaron la inmigración.

¿Cuentan los refugiados con ayudas por parte del Gobierno kurdo? 
Bashar Matti Warda: En el crisis más reciente, a finales de junio, cuando huyeron de Karakosh 20.000 cristianos, porque en su región se habían producido luchas entre ISIS y kurdos, acudió el Gobernador de la provincia de Erbil para recibir a los refugiados. Además han venido representantes de diversos organismos públicos, que nos han asesorado; pero no recibimos ayuda material. 

¿No le supera como Obispo la ayuda a los refugiados?
Bashar Matti Warda: Sí; no podemos hacerlo solos. No disponemos del equipo necesario para hacer frente de manera cualificada a esa oleada. Afortunadamente, los habitantes de Karakosh pudieron volver unos días después a su región, una vez que se tranquilizó la situación. 

 Pero los refugiados procedentes de Mosul continúan aquí. ¿Qué sucederá con ellos a largo plazo? 
Bashar Matti Warda: Bueno, ellos no volverán. O bien se quedarán aquí, en Kurdistán, o se dirigirán al extranjero, a Turquía o al Líbano. Algunos ya han comenzado, desgraciadamente, a hacerlo. 

¿Qué posibilidades tiene para que los cristianos permanezcan en Kurdistán? 
Bashar Matti Warda: Para ello les tendríamos que ofrecer vivienda y trabajo; pero esto es difícil. Como diócesis, no podemos ofrecerlo. Tendríamos que colaborar con el Gobierno y con organizaciones humanitarias extranjeras.

¿Cree que el cristianismo tiene futuro en el Kurdistán que todavía forma parte de Irak? 
Bashar Matti Warda: Por lo que estamos viviendo desde hace años, diría que sí. Aquí no solo hay seguridad; además, el Gobierno escucha nuestras preocupaciones, como hemos podido comprobar ahora, con la crisis de los refugiados. Pero también hay críticas; por ejemplo, hay polémicas sobre la tierra entre pueblos cristianos y kurdos. El Gobierno ha prometido solucionar la situación; pero esto se hace esperar. Ahora bien, otros aspectos van más rápidos. 

Los partidos que gobiernan Kurdistán siguen una tradición secular. ¿Ayuda esto a que se produzca una situación más bien pluralista? 
Bashar Matti Warda: Sí; siempre que tratamos con el Gobierno nos damos cuenta de ello. Por supuesto que también aquí hay personas con vistas estrechas; pero esa no es la postura del Gobierno. 

Sin embargo, muchos cristianos en Kurdistán se quejan de que también aquí hay partidos islámicos. Hace no mucho, en algunas ciudades kurdas se produjeron ataques de fanáticos a comercios cristianos de productos alcohólicos. ¿Le preocupa esto de cara al futuro? 
Bashar Matti Warda: Sí; también esto existe. Hay que ser realista; en toda la región existen estos movimientos emergentes, y también llegarán a Kurdistán. Con toda seguridad. 

Pero, al menos, el Gobierno conoce el problema. Pero a muchos cristianos les produce inseguridad. Dicen: hoy la situación es buena, pero ¿qué pasará aquí mañana? 
Bashar Matti Warda: Lo entiendo; pero creo que el Gobierno actuaría antes. 

¿Qué puede hacer «Ayuda a la Iglesia Necesitada» por los cristianos de Irak en esta difícil situación? 
Bashar Matti Warda: Siempre les hemos pedido sus oraciones. Sígannos ayudando también a dar a conocer nuestra situación a la política y la opinión pública. Además, les agradecemos también su apoyo a nuestros programas de ayuda de emergencia. Esperamos tiempos difíciles para poblaciones como Karakosh y otras. 

¿Teme, pues, que nuevas luchas pudieran llegar a afectar a esas poblaciones cristianas y a producir nuevas oleadas de refugiados? 
Bashar Matti Warda: ¿Quién sabe? En cualquier caso, hemos de estar preparados.

  

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