PRESENTACIÓN DE LA EXHORTACIÓN A. L.

Presentación de la exhortación post-sinodal: ‘la lógica es la misericordia pastoral’
El discernimiento “no podrá jamás prescindir de las exigencias de verdad y de caridad del Evangelio propuesto por la Iglesia”. “Hoy más importante que una pastoral de fracasos, es consolidar a los matrimonios”.
8 ABRIL 2016

  (ZENIT – Ciudad del Vaticano).- La exhortación apostólica, ‘Amoris laetitia’ sobre el amor en la familia ha sido presentado este viernes en la sala de prensa de la Santa Sede por el secretario general del Sínodo de los obispos, el cardenal Lorenzo Baldisseri; el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, Mons. Fabio Bene, subsecretario del Sínodo; y los profesores y cónyuges de dos universidades italianas, Francesco de Miano, y Giuseppina De Simone Miano.
Los dos sínodos sobre la familia han sido un largo camino de reflexión sobre la familia que inició con el primer sínodo extraordinario, del 5 al 19 de octubre de 2014, preparado mediante un documento de sondeo con 38 preguntas sobre cómo los fieles viven su fe. El segundo sínodo de los obispos comenzó el 5 de octubre de 2015, y profundizó sobre el tema: ‘La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo’.
La adecuada clave de la lectura del documento es ‘la lógica de la misericordia pastoral’, indicó el cardenal Baldisseri. El Santo Padre “afirma claramente la doctrina sobre el matrimonio y la familia, y la propone en el capítulo III como un ideal irrenunciable” precisa que “hoy más importante que una pastoral de fracasos, es el esfuerzo pastoral para consolidar a los matrimonios”. Y en los casos de fracasos, indica que “sin disminuir el valor del ideal evangélico, es necesario acompañar con misericordia y paciencia las posibles etapas de crecimiento de las personas que se van construyendo día a día”, dejando espacio a la “misericordia del Señor que nos estimula a hacer el bien posible”.
El documento explica: “Los divorciados en nueva unión, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral” (AL 298).
Y propone un itinerario de acompañamiento y de discernimiento que orienta a estos fieles a la toma de conciencia de su situación ante Dios. Un discernimiento que “no podrá jamás prescindir de las exigencias de verdad y de caridad del Evangelio propuesto por la Iglesia”.
El cardenal Schönborn señaló que leyó con gratitud la exhortación, porque “en estas 200 páginas el papa Francisco habla de amor en la familia y lo hace de una forma tan concreta y tan sencilla, con palabras que calientan el corazón”. Y añadió que “este texto del Papa es legible” e invitó a no dejarse asustar por su longitud, porque se  encontrará alegría en la concreción y el realismo de este documento, ya que “Francisco habla de las familias con una claridad que pocas veces se encuentra en los documentos del magisterio de la Iglesia”.
Señaló también que existe una tendencia tal vez inconsciente a definir de un lado los matrimonios y las familias “normales”, de otro se ponen los “irregulares” que plantean un problema.
El purpurado recordando la situación difícil de su familia, indicó que sabe lo difícil que es esto para los que vienen de una familia ‘remendada’ porque la enseñanza de la Iglesia, puede dar la sensación de que están excluidas.  “El papa Francisco ha conseguido –señaló el cardenal– hablar de todas las situaciones sin catalogar, sin categorizar, con esa mirada fundamental de benevolencia que tiene algo que ver con el corazón de Dios, con los ojos de Jesús, que no excluyen a nadie (AL 297), que acogen a todos y a todos conceden la alegría del Evangelio”.
El purpurado arzobispo de Viena invitó también a leer los capítulos 4 y 5 como “centrales de Amoris Laetitia” y a no saltarlos para ir inmediatamente a los puntos críticos.
En concreto las respuestas decisivas sobre las personas heridas se encuentran en Amoris Laetitia 300. “Si se tiene en cuenta la innumerable variedad de situaciones concretas (…) puede comprenderse que no debía esperarse del Sínodo o de esta exhortación una nueva normativa general de tipo canónica, aplicable a todos.
Quienes se esperaban en una norma concreta “quedarán desilusionados”. ¿Qué es posible? El Papa lo dice con toda claridad: “Sólo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares”.
“Se trata de un itinerario de acompañamiento y de discernimiento que orienta a estos fieles a la toma de conciencia de su situación ante Dios”. Pero el papa Francisco recuerda también que “este discernimiento no podrá jamás prescindir de las exigencias de verdad y de caridad del Evangelio propuesto por la Iglesia” (AL 300).
Fijarse en el tema de los sacramentos para los divorciados y vueltos a casar por lo civil puede convertirse en una trampa, no existen “simples recetas” y “el discernimiento debe ayudar a encontrar los posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los límites”.
En el sentido de esta “via caritatis” (AL 306) el Papa afirma, de manera humilde y simple, en una nota (351), que se puede dar también la ayuda de los sacramentos “en ciertos casos”.
Pero a este propósito Francisco no ofrece una casuística de recetas concluyó el cardenal de Viena citando cuando el Papa dice: “Comprendo a quienes prefieren una pastoral más rígida que no dé lugar a confusión alguna” (AL 308) y objeta, que si “ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio”.

Opus Dei, Vigo