EN DEFENSA DE LA FAMILIA



Sarah: ‘Es necesario proteger a la familia de la demoníaca ideología de género’
INFOVATICANA
19 mayo, 2016
El prefecto de la Congregación para el Culto Divino ha criticado que “en las sociedades avanzadas, toda clase de inmoralidad no sólo es aceptada y tolerada, sino promovida como un bien social”. 

El cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino, ha criticado la medida impulsada por Barack Obama en Estados Unidos que obliga a permitir que los baños públicos se utilicen según el género con el que cada persona se sienta identificado y no conforme al sexo de nacimiento.
En el Desayuno de Oración Nacional Católica celebrado en Washington, Sarah ha asegurado que hay signos claros en Estados Unidos de persecución religiosa y de una guerra contra la naturaleza humana, según información recogida por LifeSiteNews.
“En nombre de la” tolerancia “, las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio, la sexualidad y la persona humana se desmantelan”, afirmó durante el evento el prelado. Ejemplo de esto, aseguró Sarah, es la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo o la obligación de aceptar la anticoncepción dentro de los programas de atención de la salud.
“Toda clase de inmoralidad no sólo es aceptada y tolerada hoy en las sociedades avanzadas, sino incluso promovida como un bien social”,-ha señalado el prefecto para la Congregación del Culto Divino- “y el resultado es la hostilidad hacia los cristianos, y, cada vez más, la persecución religiosa”. Según sostiene Sarah, una de las amenazas más graves para la familia es la “demoníaca ideología de género”.
Sarah ha criticado, asimismo, la ideología de género como una “colonización ideológica” y ha lamentado el desmantelamiento “insidioso” de la libertad religiosa en Estados Unidos. “El diablo está intentando destruir a la familia. Si la familia se destruye, perdemos nuestros fundamentos antropológicos dados por Dios”, ha recordado el cardenal.
Sarah también abordó el tema de la “política de baños”- dirigida a favorecer al colectivo transexual- que ha enfrentado a más de una docena de estados con el Gobierno federal: “¿No debería un hombre biológico usar el baño de hombres? ¿Cómo puede ser más simple que el concepto?”
A continuación, un fragmento del discurso del cardenal Sarah en el Desayuno de Oración Nacional Católica celebrado en Washington:
La ruptura de las relaciones fundamentales, el divorcio o las imposiciones distorsionadas de la familia como la cohabitación o las uniones del mismo sexo, son una herida profunda que cierra el corazón para el amor de donación, e incluso conduce al cinismo y la desesperación.
Estas situaciones causan daño a los niños pequeños e infligen sobre ellos una profunda duda existencial sobre el amor. Son un escándalo, un obstáculo que impide a los más vulnerables creer en este amor, y una carga aplastante que puede impedir que se abran al poder curativo del Evangelio.
Las sociedades avanzadas, incluyendo, lamento, esta nación, han hecho y seguirá haciendo todo lo posible para legalizar este tipo de situaciones. Pero esto no puede ser una solución verdadera. Es como poner vendajes en la herida infectada. Continuará envenenando el cuerpo hasta que se tomen antibióticos.
Por desgracia, el advenimiento de las tecnologías de reproducción artificial, alquiler de vientres, los llamados “matrimonios” homosexuales, y otros males de la ideología de género, supondrán aún más heridas. 
Esta es la razón por la que es tan importante luchar para proteger a la familia, la primera celda de la vida de la Iglesia y de toda la sociedad. No se trata de ideas abstractas. No es una guerra ideológica entre las ideas de la competencia. Se trata de la defensa de nosotros mismos, de los niños y de las futuras generaciones de una ideología demoníaca que dice que los niños no necesitan a las madres y los padres. Se niega la naturaleza humana y quiere apartar a generaciones enteras de Dios.


Opus Dei, Vigo