OTRAS OPINIONES SOBRE EL BLACK FRIDAY

El black fraud-day
28.noviembre.2017 







 Como sabe todo el mundo el black friday, o viernes negro, es una neo-costumbre importada de los EEUU mediante la que los comercios, sumando un poco de rebaja y un mucho de publicidad, intentan vender más en general y revitalizar sus ventas en un momento en que muchos consumidores las postergan hasta Navidad. De algo hay que vivir entre el Día del Padre, el de la Madre, San Valentín y demás.

Desde un punto de vista cuasifilosófico podríamos abordar la polémica del black friday preguntándonos si somos víctimas de un modelo de vida excesivamente materialista y basado en el consumo, al punto en que en el que el consumo ya no tiene como base la necesidad, siquiera la conveniencia, sino la ansiedad, lo que nos conduce a la compra compulsiva y al gastar por gastar. Cuando llega ese momento lo que estamos intentando comprar ya no es una linterna, una chaqueta o un teléfono, sino la felicidad. Y claro, resulta que no la podemos comprar. Alguien dijo además, con buen criterio, que cualquier precio es caro y cualquier rebaja insuficiente si usted compra algo que no va a necesitar ni usar.
Por otro lado el comercio es bueno, genera riqueza e incluso ayuda a mantener la paz. La mayor parte de la humanidad está saliendo de la miseria no mediante la caridad, sino mediante el comercio. Lo cual está muy bien. La caridad es estupenda, pero cuanta menos gente dependa de la caridad mejor. Un país pobre es un país que no vende nada. Tampoco hay países ricos que no compren nada. En Birmania o Zimbabue seguramente no hay black friday pero no es maravilloso. Todo esto no invalida el párrafo anterior porque ambos párrafos son cada uno una cara de la moneda.
Al margen de este punto de vista sobre el propio sentido del consumo, no obstante, existe otro elemento de debate que es si las propias técnicas de marketing y venta que se utilizan son un fraude. Es decir, si aparte de comprarse otra chaqueta naranja que no necesita, encima se la venden por un precio superior al que tenía esa chaqueta hace tres semanas.
Aquí es donde entran en juego algunas campañas como “Black Fraude”, y en concreto un vídeo rodado en Pamplona y patrocinado por OCSI, Medicus Mundi, Setem, Pueblos Hermanos y… Gobierno de Navarra, que lógicamente está despertando alguna polémica.

¿Tiene sentido que se meta también en esto el Gobierno de Navarra?
¿Cuánto nos recomienda gastar el Gobierno de Navarra? ¿En qué tienda tenemos que comprar? ¿Qué día? El Gobierno de Navarra tal vez considera que aún nos tiene que subir más los impuestos para que no nos gastemos los eurillos que nos deja en tonterías, o seamos víctimas de los ricos y las empresas. ¿Por qué no hizo ninguna administración una campaña para no comprar preferentes, swaps o acciones de Bankia o Popular? ¿Se meten con el black friday porque es un enemigo en el fondo más pequeño? ¿Es un mecanismo compensatorio? Si el gobierno foral tiene vela en este entierro, cuando me vendan otra chaqueta naranja que no necesito, ¿podría demandar al gobierno foral por no haberme advertido o por no haberlo impedido? ¿Somos alguien sin el gobierno? ¿Es bueno todo lo que no nos desaconseja el gobierno?
 Dicho esto, merecería la pena saber qué es lo que se denuncia y qué es lo que significa. Porque hay muchas situaciones que pueden ocurrir en black friday y no todas tienen el mismo alcance. Por ejemplo, una cosa sería subir el precio de un producto el día antes del black friday, para crear la apariencia de una rebaja y, en el fondo, estar vendiendo el producto al mismo precio que anteayer. Es más, alguien podría mantener el mismo precio de siempre y pretender que el precio está rebajado sin haberse molestado siquiera en subir previamente el precio. Otra práctica puede consistir en atraer clientes a una web o un establecimiento con la promesa de grandes rebajas, cuando en realidad sólo hay unos pocos productos rebajados, y quizá con una pequeña rebaja, y acaso porque se trate de productos acumulados en stock, desfasados o con poca salida. Todo esto sin descartar que se puedan encontrar también auténticas ofertas interesantes. En realidad,  no parece que en black friday tenemos unos problemas especiales en la jungla que no existen otros días por no decir todo el año en una u otra medida. ¿Tenga cuidado el black friday, pero compre despreocupadamente todo el resto de días? Entonces, ¿no compre nunca nada y enciérrese en una cueva? Quizá se trate de ser razonable y moderado usando la cabeza no sólo en black friday, sino todo el año. Y no fiarse demasiado de las campañas de propaganda del comercio ni de las del gobierno, más o menos por los mismos motivos.


(Del Blog Navarra Confidencial)